Entrevista a Txema Alegre, redactor jefe de lavanguardia.com

En esta ocasión es Txema Alegre, redactor jefe de lavanguardia.com, quien analiza la implantación del formato blog y otros formatos 2.0 dentro de la estrategia de contenidos del medio. Estas reflexiones, que compartió conmigo a finales de 2010, adquieren una especial relevancia si se tiene en cuenta que el medio del Grupo Godó fue el que sembró las primeras semillas del formato en el panorama periodístico español.

Podría recordar los primeros pasos de los blogs en La Vanguardia Digital?

En 1996 empezamos a generar artículos de opinión, análisis o interpretación que en ese momento, en que no existía el blog, como concepto periodístico llamamos “columnas digitales”. Arrancan muy pocas. La opinión de Partal, El cuarto bit, La Punta, La Libreta y Las crónicas de Internet fueron de las primeras. Se trataba de espacios personales exclusivos en los que cada autor publicaba de acuerdo a unos criterios que encajaran en el concepto editorial del medio y de forma independiente respecto a la versión impresa. Es lógico que si te ajustas strictu senso al concepto, en 1996 todavía no había blogs.

Fuente: El bloc de T. Alegre

Entiendo, por tanto, que fueron pioneros, al menos en España.

En ese momento ningún otro medio hacía algo parecido, porque todos empezamos con mucha timidez y desconocimiento del terreno que estábamos pisando. Los primeros pasos siempre fueron los de presentar en red lo que se está publicado en el papel. Muchos incluso tardaron en asumir el concepto de actualización en tiempo real, una práctica que nosotros desarrollamos ya desde 1996.

¿En aquellos primeros pasos tomaron en cuenta la experiencia de otros medios nacionales o internacionales?

Evidentemente en la navegación estabas viendo constantemente cómo variaban las maneras de mostrar el periodismo en la Red, por lo que todo te podía influir y ser una referencia en un aspecto u otro. Mirábamos medios como The Irish Times, Clarín o los norteamericanos. Por entonces mirabas todo, hasta las soluciones tecnológicas que se implementaban un día sí y otro no.

Entonces, empezaron concibiendo el blog como un espacio para albergar contenidos opinativos.

En la versión en papel tenemos un libro de estilo que diferencia muy claramente la información de la opinión. Como la columna es opinión, nosotros consideramos que para visualizar algo diferenciado respecto a las secciones habituales de deportes, internacional o nacional teníamos que crear un área de columnas digitales en las que el usuario hallase la interpretación y la opinión. Pensamos en trasladar a la visualización del ordenador algo que fuera un guiño a las columnas del papel. En ese momento, esas columnas digitales que ahora se llaman “blogs”, eran contenidos exclusivos de la web y que no se publicaban en el papel. Era información diferencial.

El siguiente paso fueron los diarios de corresponsales.

En 2000 creamos los “Diarios de”, que eran columnas digitales concebidas como los blogs en la actualidad, para que los corresponsales del diario dispusieran de un espacio online en el que publicar todo aquello que considerasen de relieve y que no cabía en el papel y, además, aprovechar ese valor de observatorio global que tiene una corresponsalía. Recuerdo, por ejemplo, que el entonces corresponsal de Moscú Rafael Poch hizo un análisis de las elecciones de Estados Unidos que ganó Bush tras pasar los votos por el juzgado de Florida desde la perspectiva de los mecanismos de derecho constitucional soviéticos. Desde la óptica que te da el observatorio de la capital del estado, tú tienes una perspectiva muy diferenciada de lo que te pueda pasar en otro punto del planeta. Esa apertura de miras te la permitía la red. En la edición impresa, con la escasez del papel, el corresponsal de Moscú nunca habría tenido la opción de analizar lo que estaba pasando en Florida con la óptica de los esquemas mentales de cómo eran las elecciones del Soviet Supremo. Esto lo aportaba ese aire más abierto y flexible propio de los blogs.

¿Y si un corresponsal cambiaba de destino?

Establecida la fórmula en esos términos, como no era el espacio personal del señor “fulanito de tal”, sino el “diario de”, por ejemplo, de Moscú, tras un tiempo tuvimos que decidir si rompíamos con los “diario de” y los convertíamos en diario personales o si los manteníamos. Finalmente, optamos por la primera opción. Esa es la razón por la que, cada vez que un corresponsal ha cambiado de Moscú hemos mantenido el mismo blog pero con otro autor. Dicho de otro modo, si buscamos en la sección de blogs a Rafael Poch, nos encontramos con que ha escrito en el Diario de Moscú, el Diario de Pekín y en el Diario de Berlín, porque son las corresponsalías en las que ha estado.

¿Cuáles fueron los siguientes hitos?

En 2000 aún seguimos pensando en el concepto de columnas digitales y fueron surgiendo otras como La Cafetera Rusa o Culturama. Posteriormente en febrero de 2003, coincidiendo con un cambio de modelo de negocio, de diseño y de arquitectura de gestión (las páginas pasaron de gestionarse en HTML a lenguaje de base de datos) las columnas digitales pasaron a llamarse blogs porque ya habían surgido los blogs y se había empezado a hablar de ellos, pero aún carecían de comentarios de los lectores. Igual no se cambió en el mismo mes de febrero, sino un mes o dos después, pero sí fue a raíz de aquel cambio de gestión.

¿Cómo surge la creación de las secciones “Colaboran” y “Página Abierta”?

Con un desconocimiento absoluto del concepto web 2.0, es decir, de la participación de los lectores, se abrieron dos blogs de lectores: Colaboran y Página abierta. El lector enviaba el texto en un correo, nosotros valorábamos editorialmente si era o no publicable —si era un libelo, si era una chorrada…— y el periodista hacia de filtro. Si era una opinión o interpretación que podía enriquecer el conocimiento de los lectores lo incluíamos en el blog Colaboran; si el texto era una experiencia personal o una queja se publicaba en Página Abierta (por ejemplo: “Me ha fallado el módem del teléfono y he estado tres días sin Internet).

¿Cómo surge la idea de los blogs de lectores corresponsales?

Los blogs de lectores corresponsales nacen con motivo de las elecciones de Estados Unidos de marzo de 2008. “Usted que vive en Michigan, Connecticut o Cincinnati, explíquenos cómo ve las elecciones americanas desde su perspectiva doméstica, sin ser un experto o un profesional, como lector de La Vanguardia —se supone que la mayoría de los lectores son españoles—”. Hecha esta primera experiencia, el proyecto fue creciendo. Ahora hay lectores del diario que participan enviando sus crónicas y sus textos de las cosas que pasan en otras zonas del mundo y un equipo de redacción nuestro que gestiona qué contenido se ha de publicar. Esa sección se diferencia claramente de la de los blogs de profesionales periodistas. Aquí surge el debate del periodismo ciudadano. Hay un crédito y una profesionalidad que se los gana uno a pulso. Esto está por encima de lo que te pueda enviar un desconocido. Antes hay un chek in de quién es quién y no a todo el mundo se le dice que sí. Dicho esto, por mucho que nos duela, hay casos en los que un lector corresponsal ha publicado una historia, nuestro corresponsal decía que era falso y a los pocos días se ha comprobado que era verdadero. Esto es una experiencia de participación. No son blogs, sino información agrupada en la sección de participación. Los blogs son espacios fijos de un señor que tiene personalidad, sabe de algo, firma y punto. Diferenciamos muy claramente los blogs de redactores de los de lectores.

¿Y los Blogs de lectores y la iniciativa Tengo un blog?

Los Blog de lectores es una sección en la que hemos aceptado que los lectores abran un blog y publiquen sus posts, siempre alojados bajo nuestra cabecera. Y Tengo un blog es una sección en la que informamos de blogs existentes en la red previo acuerdo con los propios autores del blog. Esta iniciativa surge en 2007, cuando abrimos la sección de participación con entidad. No es más que un espacio dentro de esa gran área de participación en la que los periodistas nuestros recogen y analizan blogs existentes en la red. Es un ejercicio periodístico nuestro a partir de un blog que ya existe. A pesar de que son blogs independientes de lectores, en algún caso te encuentras con espacios muy bien estructurados.

Leo en el blog de Juan Varela que los blogs en 2006 carecían de hipertextualidad.

Entre los blogueros había dos perfiles periodísticos. Algunos periodistas eran más internautas y en el texto enlazaban páginas de recursos existentes en Internet; otros hacían sus notas como treinta años antes. Siempre hemos tenido blogs con muchos enlaces, como El cuarto bit o El teclado móvil, y otros con menos. De hecho, todavía hoy hay autores que no hacen uso de recursos hipertextuales

Ustedes fueron pioneros en la concepción del blog como un medio para publicar una novela por entregas.

Los blogs se han empleado como herramienta para experiencias diferenciadas. Por ejemplo, Rafa Ramos publicó desde Londres una novela por entregas, como en el periodismo del siglo XIX. Ha habido muchos momentos en los que, debido a la evolución y la improvisación, se enmascaran un poco los conceptos puros de lo que deberían ser las cosas. Es propio de la Red, pero también del medio de trabajo. En un contexto en el que cada día desayunas con cuatro cosas nuevas, de las que dos funcionan y dos no, estás permanente experimentando.

También han empleado el blog como formato de cobertura.

Efectivamente, también se ha usado el blog como formato de cobertura de eventos puntuales. Por ejemplo, en Sudáfrica los dos corresponsales del diario hicieron un blog  para que pudieran publicar elementos complementarios al papel. En tres semanas publicaron cinco o seis posts, porque bastante poco tiempo tenían con el trabajo para el periódico.

Y, por supuesto, blogs de redactores.

En esa línea, en los últimos años, como existe una mayor sinergia entre el papel y la web, que son dos redacciones con misiones de trabajo diferenciadas y distintas, estamos creando cada vez más espacios de redactores del papel que quiere disponer un blog sobre un tema.

¿Cómo se establece el proceso de creación de estas bitácoras?

La creación de los blogs de redactores del papel se rige con el criterio con el que se rigen las redacciones. Es decir, aquel que desea tener un espacio lo propone y si es viable e interesante se acepta. Y al revés. Al redactor de la edición impresa se le puede sugerir la creación de un blog que se publicará en digital de forma complementaria, como fue caso de los redactores que fueron al Mundial de Sudáfrica. Es, en definitiva, la dinámica propia de una redacción. Esa gestión la resuelve Enric Sierra, que es a un tiempo el subdirector de lavanguardia.com y  adjunto al director de La Vanguardia. Dentro del staff no tiene competencia o mando en secciones de la edición impresa, pero en trasversal sí tiene autoridad como para ir enlazando el trabajo de las secciones, con una independencia entre la labor de la edición impresa y el trabajo que nosotros estamos haciendo minuto a minuto en el digital.

¿Por qué no han hecho uso de los videoblogs?

Los videoblogs están en preparación. En la producción de vídeo nosotros hemos pasado por diferentes servidores, hasta que hemos dado con uno que está ofreciendo un buen resultado, porque además nos facilita la independencia de gestión. Los anteriores nos han dado más problemas. Se está trabajando ahora en un cambio de proyecto y, en un proceso de progresiva implementación, se renovará la arquitectura de gestión e incluiremos los videoblogs.

Los datos de tráfico de un blog van íntimamente relacionados con su localización en la home.

Efectivamente. Hay un espacio en la home para destacar los blogs. En ese espacio, a medida que se actualizan los blogs, el post en cuestión se ubica en primer lugar. Es evidente que cuando un blog está en la home es más visible y tienes más visitas.

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